lunes, 10 de noviembre de 2008

Suerte.


Como saben (no es problema mío si todavía no leen el resto de lo que escribí) en mi casa hay una loggia que tiene una ventana por la que yo salgo. Justo afuera, vidrio abajo por esa ventana, yo me siento a mirar a la gente, con la cola colgando. Como soy casi del mismo color que la pared, no siempre la gente me ve, pero cuando me ve, pasa que dicen "cuchiiiiiiiito", "mira, un gato" ¿que no se fijan que tengo collar rosado? O le hablan a mi mamá (no sé por qué no me hablan a mí).
Bueno, una vez, pasó la señora divertida del cuarto piso y le dijo a la mami "uuuyyy, que lindo el gatiiito"... "los gatos traen buena suerte".... "porque mi hermano heredó el negocio de mi papá que tenía tres gatos".... bla bla bla, o sea, no les voy a contar toda la historia, para eso ubiquen a la señora y que les cuente, pero la cosa es que: los gatos traemos buena suerte.

Já. Jajajaja.
Nos reímos de buena gana con la mami ¡¿Qué suerte?! dice ella... y me mira con su cara divertida.

Desde que yo llegué, nos hemos cambiado de casa tres veces y de novio, una. Más bien no fue "cambio" de novio, sino una especie de divorcio en que se repartieron a las dos perritas y la gata (yo), que tenían en condominio. Yo me quedé con la mami. Pero calculamos que las perritas traían mejor suerte porque mi ex (padre) encontró polola al tiro y se cambió a una tremenda casa en el campo. Nosotras seguimos solteras. Yo por opción y la mami por ... ah, dice que diga que por "opción" también. Y seguimos viviendo en el mismo edificio.

Aunque puede ser también, que la suerte de la que hablan sea para los negocios... y en ese caso, sonamos. Porque la mami ¿qué puede vender? ella cree que nada (a menos, dice, que compraran el pelo de gato, porque ella tendría por montones) (¡qué exagerada!).

O tal vez, depende de lo que cada uno considere buena suerte. La mami dice que somos requete afortunadas. Y yo digo que estoy feliz. Tengo calle de día (con sol y panderetas) y sillón, o cama -si me aguanta-, de noche. Cambiaría la comida sí, porque parece que "premium" tiene algo que ver con desabrido y es harto menos sabrosa que la que me compran de emergencia cuando se acaba en fin de semana. Está mi cajita de arena, aunque a veces me voy por la cosa más natural y no la ocupo; mi pocillo de agua limpia; mi certificado de antirrábica al día pegado en el refrigerador. A veces me dan trocitos de habas peladas, la tapa del yogurt o un mini pocillo con leche chocolatada (ufa, ojalá mi veterinario no lea). Y no tengo que compartir a mi mami con nadie.
Es así nomás, me convencí, los gatos traemos excelente suerte.

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